El desarrollo del Proyecto de Real Decreto de Envases y residuos de envases y el contexto actual de los envases de un solo uso

El Proyecto de Real Decreto de Envases y Residuos de Envases  (Ministerio para la transición ecológica y reto demográfico, 28 de septiembre de 2021), que está sometido a información pública  tiene como objetivos principales: incorporar al ordenamiento interno la Directiva (UE) 2018/852 del parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018; aplicar preceptos referidos a envases de plástico de un solo uso contemplados en la Directiva (UE) 2019/904, del parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de junio de 2019; y desarrollar el régimen de responsabilidad ampliada del productor para todos los envases y residuos en aplicación de lo previsto en el art. 31.3 de la ley 22/2011, de 28 de julio. Con dicho texto se pretende avanzar hacia una economía circular, dejando a un lado la economía lineal, y estableciendo medidas y objetivos concretos para los diferentes agentes intervinientes en el ciclo de vida de los envases.

La prevención es uno de los puntos fundamentales. Por eso se incluyen objetivos de reducción en la estrategia española de economía circular y recoge como objetivos concretos que en 2030 se reduzcan a la mitad las botellas de plástico de un solo uso. Para alcanzar estos objetivos se establece el fomento del consumo de agua potable de grifos y fuentes o el uso de envases de un solo uso de materiales alternativos, en eventos culturales, deportivos… que se encuentran apoyados por la administración pública. Los comercios minoristas deben ofrecer frutas y verduras frescas sin envases de plástico siempre que su peso sea inferior a 1, 5 kg y tratarán de fomentar la venta de producto fresco a granel.

En función de la Directiva 2018/852, se busca impulsar la reutilización de envases a través de unos objetivos, envases de agua, bebida refrescante y cerveza, tanto en el ámbito horeca como en el doméstico. Para fomentar la reutilización se suministrará envases reutilizables en los puntos de venta y se permitirá al consumidor que lleve los suyos para ser rellenados siempre que estén limpios y sea adecuado.

El comercio debe prestar un servicio de retorno de envases vacíos y se prevé que los envases reutilizables sean devueltos al mercado a través del sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR). De esta forma el futuro reglamento incorpora como objetivo el reciclado que se establece en un nivel comunitario para los distintos residuos de envases, tanto a nivel global como por materiales (65% 2025, 70% EN 2030).

Con el fin de fomentar el reciclado y la utilización de otras materias primas para la fabricación de nuevos envases, sobre todo envases de plástico, se incluye que los envases tengan materiales con cierto porcentaje de plásticos reciclados (para los envases PET un 25% en 2025 y los de todos los plásticos un 30% para 2030). También se establece un porcentaje mínimo de plástico reciclado en función de qué producto sea, y unos objetivos de recogida separada de envases domésticos para los años 2025, 2030 y 2035.

Se pretende reforzar las medidas de control para el cumplimiento de los requisitos sobre el contenido máximo de metales pesados y los requisitos de los envases, por parte de los fabricantes e importadores de envases, imponiendo obligaciones de información y marcado de los envases para que así se indique el material del envase, su recicla habilidad, el porcentaje de material reciclado y el contenedor donde han de ser depositados, así como si procede ser incluidos en un algún SDDR

Se introduce en el mercado de los envases el denominado “SDDR”, Sistemas de depósito, devolución y retorno, que será de carácter obligatorio. Este tipo de sistemas concluyen en la adición de una suma de dinero menor cuando se compra un producto contenido en un envase, que se reembolsará una vez el residuo sea depositado y devuelto en un punto de recolección. En este caso, serán los propios envasadores quienes fijen el propio precio. Esta medida ya se venía utilizando y poniendo en marcha en algunos envases de agua o refresco, pero la intención es extenderlo hacia todos los envases reutilizables sea en el ámbito comercial o doméstico. De esta manera, se utilizará en los envases de un sólo uso como botellas de plástico o latas de refresco, con el fin de alcanzar los objetivos de recogida de envases de plásticos marcado con el 70% para 2023 y 85% en 2027.

El futuro Real Decreto pretende otorgar una mayor transparencia de los diferentes procesos. En primer lugar, se creará una sección de envases en el Registro de Productores de Producto, para que todos los productores se inscriban en un plazo de tres meses tras la aprobación del texto, así se evita cualquier tipo de fraude financiero en las ventas y además constituye un inicio en las regulaciones de este calado en ventas online, con el afán de proteger a los consumidores. En segundo lugar, se constituye un riguroso método de cálculo para afianzar los objetivos marcados en el Real Decreto como los expuestos en el párrafo anterior y evitar que “caigan en saco roto”. Por último, incluye una regulación detallada de los informes que deberán remitir los Sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (SRAP) como modelos de gestión que trasladan al productor el manejo de los residuos que se producen, deberán remitir información sobre la puesta en escena de los envases al mercado, la gestión de residuos y el control financiero.

Javier Tendero Rodríguez

Alejando Hernández Ramos

Línea de medio ambiente y consumo responsable

 

Bibliografía