17 Mar 2022 Ucrania: ¿Estamos ante la misma situación que España en 1936?
Resulta aterrador observar los acontecimientos que estamos viviendo en pleno siglo XXI en Europa. Cuando parecía que nuestro continente había abrazado la vía diplomática y, en apariencia, abandonado definitivamente las armas como medio para lograr sus objetivos, ha sorprendido al mundo entero observar cómo retrocedía sobre sus pasos.
En este sentido, son muchas las voces que encuentran similitudes entre la actual guerra que enfrenta a Rusia y Ucrania y la Guerra Civil española, sobre todo para justificar o no la actuación de potencias extranjeras, cuando en realidad existen notables diferencias entre ellas. Una de las diferencias más relevantes es que lo que se libró en España fue una guerra civil, mientras que en Ucrania se está produciendo una invasión por un país extranjero.
El contexto en el que se desarrolló la Guerra Civil española facilitó el triunfo del gobierno sublevado debido a que España no tenía relaciones internacionales consolidadas. Aunque el bando republicano contó con el apoyo de la URSS, el Movimiento Comunista Internacional y las Brigadas Internacionales de Voluntarios, estos apoyos no fueron suficientes, pues los aliados del bando sublevado —ante todo Alemania e Italia— eran grandes potencias. Al contrario que estos países, Reino Unido y la Banca Internacional se acogieron a las políticas de no intervención.
Con relación a la guerra entre Ucrania y Rusia, la principal diferencia con la Guerra Civil española es que Ucrania cuenta con apoyo internacional de la ONU y la OTAN, que incluye a Estados Unidos y Reino Unido. La ayuda prestada por estos países y organizaciones no solo se trata de apoyo armamentístico, sino también de suministros de bienes de primera necesidad a los civiles ucranianos. Además, los gobiernos de los países han optado por llevar a cabo un embargo económico a Rusia.
Sobre la guerra entre Ucrania y Rusia, consideramos que los países que están tomando medidas sobre el conflicto ante el temor de que este pueda extenderse y hacerse más grande, siendo el principal motivo de este temor una posible utilización de armas nucleares. En cambio, mientras se libraba la Guerra Civil española, los países europeos eran conscientes de que un eventual triunfo del bando sublevado no supondría ningún peligro para la paz de Europa o, al menos, no veían una amenaza a sus regímenes la sublevación del ejército de un país con tan poca relevancia internacional. En parte se cumplieron sus expectativas: la dictadura de Franco nunca supuso ninguna amenaza.
El objetivo de la intervención por parte de los Estados en conflicto de este calibre debe ser la lucha contra el totalitarismo, el autoritarismo y el restablecimiento de la paz mundial, así como el respeto entre naciones. Todo ello llevado a cabo de forma pacífica mediante la ayuda militar, civil y material y la asfixia económica al país invasor. Por tanto, consideramos que no existe justificación alguna para no intervenir de la manera anteriormente explicada, puesto que lo que debe prevalecer es, en todo caso, la defensa de la democracia. También es importante destacar que entre el año 1936 y el año 2022 han sucedido numerosos acontecimientos de relevancia internacional: la derrota de las potencias del eje, la fundación de las Naciones Unidas y su compromiso con la protección de los derechos humanos, el desarrollo del Derecho internacional humanitario, entre otros. Por eso lo que está pasando en Ucrania resulta insólito.
El autoritarismo, sea cual sea la ideología sobre la que se sustenta, siempre produce efectos devastadores. Por este motivo, esperamos que la ayuda internacional evite la destrucción de Ucrania y que la guerra no tenga un desenlace fatal, como sí lo tuvo La Guerra Civil española en su día.
Paula Hernández Elena
Laura Bote Díaz
Línea de Memoria Democrática
Clínica Jurídica de Acción Social