05 Abr 2022 Ocio adaptado
Los niños con discapacidad enfrentan también obstáculos relacionados con el disfrute del tiempo libre. Pensemos, por ejemplo, en las dificultades con las que se encuentran los niños que se desplazan en silla de ruedas para jugar en un parque de arena, o en los niveles de exposición al ruido de muchos lugares de ocio como son los cines o parques de atracciones que resultan difícilmente tolerables para niños con trastorno del espectro autista.
No se trata de un tema baladí sino de una cuestión de derechos. El derecho a la cultura, al esparcimiento y al deporte es de todos y debe ser garantizado por los poderes públicos en condiciones de equidad.
En este sentido, la Administración tiene una asignatura pendiente; a día de hoy, son algunas asociaciones de voluntarios quienes están promoviendo las adaptaciones necesarias para que los niños con discapacidad puedan disfrutar del tiempo libre con plenas garantías y en condiciones de igualdad. Por ejemplo, en 2017, Irene Morán fundó un proyecto de cine inclusivo (VenTEAlcine), que tiene lugar cada mes en los Cines Zoco de Majadahonda y que está pensado para que los niños con trastornos del espectro autista puedan disfrutar de una sesión de cine. En lugar de dejar la sala completamente a oscuras, se atenúan las luces y se pone el sonido más bajo.
Otras iniciativas, esta vez municipales, son el Proyecto “Proyecta cine en familia”, del Ayuntamiento de Móstoles, que ofrece películas subtituladas a niños con dificultades auditivas, o los llamados “Parques inclusivos”, promovidos por el Consistorio de Alcobendas, donde se han colocado paneles lúdicos de juego, pensando especialmente en los niños con TEA.
Andrea Hernández Aragón
Línea de Discapacidad y Dependencia
Clínica Jurídica de Acción Social