10 Abr 2023 La endometriosis como discapacidad
La endometriosis, que es una enfermedad inflamatoria que se caracteriza por la presencia de tejido parecido al endometrio en el exterior del útero, fue investigada por primera vez en 1860 y, actualmente, se define como la presencia de glándulas y estroma endometrial fuera de la cavidad uterina.
La causa principal de esta enfermedad se desconoce, pero, según señala la Dra. Megan Wasson, cirujana ginecológica y especialista en Obstetricia, surge durante el desarrollo del feto, es decir, cuando el embrión se está formando dentro del útero de la madre. En este sentido, la única forma de diagnosticarla de manera segura es a través de una cirugía.
La endometriosis, de acuerdo con un estudio avalado por el Ministerio de Sanidad, limita enormemente la vida social y funcional, además de perjudicar gravemente la productividad laboral de las mujeres que la padecen.
En relación con el número de mujeres que se ven aquejadas por esta enfermedad, hay que señalar que no existen informes estadísticos oficiales al respecto. Un estudio titulado “La endometriosis y sus complicaciones” señala que esta enfermedad afecta en torno a un 5 o a un 10% de las mujeres en edad reproductiva, a un 50 o a un 60% de las adolescentes que sufren dolor pélvico, y al 50% de las mujeres que presentan problemas de fertilidad. Además, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la endometriosis presenta una elevada prevalencia, alrededor de un 10% de mujeres en el mundo la padecen.
El diagnóstico de la enfermedad suele ser tardío ya que los síntomas se confunden con ciertas molestias asociadas a la menstruación. Las consecuencias son fatales para las mujeres que la padecen: esterilidad, endometriosis profunda, fibrosis, y/o adherencias que precisan de una intervención quirúrgica. Pero la endometriosis no solo afecta a nivel fisiológico, sino también psíquico; se ha demostrado que quienes sufren esta enfermedad padecen desajustes hormonales que conducen a problemas de socialización, depresión, ansiedad, y fatiga, mermando su calidad de vida y el normal desempeño ocupacional.
En relación con la existencia de posibles tratamientos, estos no suponen su erradicación: bien palían los síntomas -como es el caso de la píldora anticonceptiva-, bien, como en el supuesto de la cirugía, no son capaces de asegurar su eliminación definitiva. Por otra parte, hay que tener en cuenta, que se está ante una enfermedad que ha recibido poca atención por parte de la investigación médica y de la industria farmacéutica.
Yolanda García, una mujer que padece endometriosis, ha conseguido que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha le conceda un grado de discapacidad del 100% (https://www.rtve.es/noticias/20220328/yolanda-garcia-primera-mujer-discapacidad-endometriosis-castilla-mancha/2323717.shtml)
El caso de Yolanda supone la punta de un iceberg que representa la realidad de miles de mujeres. Por ello, sentar este precedente, es un paso hacia la consecución de oportunidades en el plano de la discapacidad. Porque al final, muchas veces, es el medio, la sociedad, o las instituciones, quienes te hacen “disfuncional”.
María Iglesias Hernández
Línea de Discapacidad y Dependencia
Clínica Jurídica de Acción Social