A propósito de los Centros de Educación Especial

La lectura de una noticia publicada recientemente en un periódico local[1] nos ha hecho reflexionar sobre el papel que cumplen los Centros de Educación Especial en la promoción y el desarrollo de las personas con discapacidad y sus derechos. Como es sabido, la actual Ley de educación, la LOMLOE, introduce cambios en la escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales y en los centros de educación especial, apostando por su progresiva desaparición en favor de los centros ordinarios, que deben ser dotados de los recursos necesarios para atender a este tipo de alumnado.

Pues bien, el artículo se refiere concretamente al Centro Reino Sofía, inaugurado por la Reina Sofía en 1982, que es el único instituto de educación especial público existente a día de hoy en Salamanca. En él, se atienden las necesidades de jóvenes con discapacidad cuyas edades se encuentran entre los seis y los veintiún años. El programa formativo del Centro se divide en dos etapas: la etapa obligatoria (esto es, la Educación secundaria), para los alumnos de seis a dieciocho años, y la no obligatoria (que se concibe de transición a la vida adulta). Por otro lado, cuenta con tres talleres (encuadernación, costura y madera). Además, dado que su propósito es fomentar la integración y la mayor autonomía de sus alumnos, a estos también se les enseñan tareas cotidianas como cocinar, hacer la cama, incluso votar.

El deporte ocupa también un lugar central en el proceso formativo que se impulsa desde la Institución, ya que sirve para fomentar valores y enseña a trabajar en equipo. Tal y como remarca la periodista, los medios resultan sin embargo precarios para su práctica (lo que contrasta con el hecho de que, a pocos metros de allí, uno de los principales equipos locales de fútbol profesional dispone de unas instalaciones óptimas para llevar a cabo sus entrenamientos).

El equipo de profesores del Centro está integrado por maestros de educación especial, maestros de audición y lenguaje, enfermeras, fisioterapeutas y ayudantes técnicos. Mediante la conformación de un grupo de trabajo multidisciplinar, el Centro pretende ofrecer una formación y atención integrales a sus alumnos.

Después de leer la noticia, parece claro que se trata, cuando menos, de una oferta educativa más integral y especializada; integral, porque pretende incidir en múltiples aspectos de la vida; especializada, porque, en consonancia con dicha vocación de totalidad, implica la movilización de una cantidad importante de recursos personales y materiales.

Hasta qué punto los denominados centros ordinarios están o pueden estar preparados para asumir tales retos es el interrogante que debe situarse en el centro del debate “educación inclusiva, ¿sí o no?”.

Carla Dimas Velázquez

Sofya García Svetkina

Línea de discapacidad y dependencia

Clínica Jurídica de Acción Social

[1] https://www.salamancahoy.es/salamanca/ciudad/futbol-reina-sofia-deporte-iguales-cesped-precario-20240309183100-nt.html