27 Mar 2024 ¿Concordia?
Al inicio de cada curso de la Línea de Memoria Democrática de la Clínica Jurídica de Acción Social siempre albergo la esperanza de que sea el último año que la coordine, y no es porque esté cansada o no me guste, sino porque su razón de ser ya no exista –sí, llámenme ingenua–, porque la Ley estatal de Memoria Democrática se aplique en su totalidad, porque se verifique en todas las instancias ejecutivas las políticas públicas que la Ley propone y, en fin, porque toda la sociedad esté de acuerdo en que en España hubo una dictadura desde 1939 a 1975 (y un poquito más, diría) y en que hubo víctimas de la dictadura que deben ser reintegradas en su dignidad humana.
Pero no, me temo que, lejos de no tener razón de ser esta línea de la CJAS, tiene más sentido que nunca su docencia en la Universidad, a la luz de las nefastas noticias con las que hoy nos hemos levantado: un proyecto de ley de concordia que han acordado PP y VOX en Castilla y León, que sigue la senda del aprobado en la Comunidad Valenciana.
Quiero expresar a través de este breve escrito mi dolor y mi denuncia. Tengo dolor por los familiares de las víctimas con los que hemos trabajado en estos años, por haber leído expedientes espeluznantes en los archivos, por volver a pensar qué habría sido de nuestra educación si las “Misiones pedagógicas” hubieran seguido su plan de alfabetización y, en definitiva, qué habría sido de España si no hubiera habido un golpe de Estado propiciado por las oligarquías que vieron amenazada su situación de privilegio.
Me duele que todo se tome a la ligera burdamente, que se use la palabra “concordia” sin saber qué significa, que se use la palabra “dictadura” para referirse a un Gobierno democrático de la España de 2024 y que se eluda para referirse al régimen político de la España de 1939 a 1975. Sí, me duele España.
Pero ante el dolor, reacción. No podemos bajar la guardia. Desde la misma Universidad que sin ton ni son fue criticada desde una profunda ignorancia, con argumentos incomprensibles para una mente medianamente formada, tendremos que seguir transmitiendo los valores democráticos, la verdad histórica, el rigor que exige el análisis jurídico, y la profundidad con que debe expresarse toda opinión y todo el saber científico.